REHABILITACION BIOCONSTRUCTIVA DE VIVIENDA EN STA. CRISTINA D’ARO

La obra que presentamos es la reforma integral, para una familia humilde con dos niñas, de una pequeña casa unifamiliar en la localidad de Santa Cristina d’Aro, situada en la comarca del Baix Empordá (Girona), a unos 5 km de la costa. La casa que pertenecía a un familiar, se encuentra en el casco urbano de la población
y es parte de una promoción de los años setenta de casas iguales de clase media. Las principales deficiencias constructivas y de biohabitabilidad que se presentaban eran el aislamiento, humedades por condensación y capilaridad, causantes de hongos y de un ambiente excesivamente húmedo, agraviado por la corriente telúrica de agua en cara norte e instalaciones obsoletas, sin toma de tierra, que generaban alteraciones electromagnéticas. Tampoco cumplía con las necesidades del programa funcional de los nuevos habitantes.

Inicialmente se planteó la posibilidad de venderla y construir una nueva en otro terreno, pero finalmente, el propietario decidió conservar la casa y rehabilitarla. Su ubicación ofrecía muchas ventajas al tratarse de un barrio consolidado del núcleo urbano de Santa Cristina d’Aro , cercano al trabajo, servicios y escuelas del municipio. A su vez se vio la posibilidad de dar clases de tai-chi en el espacio del garaje existente. La casa aislada se encuentra en una parcela pequeña de 400m2, con acceso inadecuado por el Norte. A pesar de ello la ubicación de los espacios principales de vida debían ser en la zona Sur, en la parte posterior de la parcela. Se plantea la posibilidad de ampliar algunos espacios para mejorar su habitabilidad. Sin embargo la normativa urbanística del municipio es muy restrictiva y se limita al mantenimiento tipológico y la homogeneidad de las construcciones, haciendo imposible alterar los volúmenes existentes. Como metodología de trabajo, se mantienen varias reuniones con la familia para entender mejor sus necesidades y proponer una distribución acorde con su modo de vida. La nueva distribución plantea una división día, en planta baja, y noche, en planta primera. En la planta baja, después de evaluar el espacio disponible, se toma la decisión de situar el espacio más vital y de mayor permanencia al Sur, el integrado por
la cocina, comedor y salón. En la fachada Sur se abren dos grandes puertas-ventanas lo que permite acceder y ampliar los espacios de sala y comedor a la zona exterior aprovechando el espacio de la parcela. En el  Norte se modifican el cuarto de baño y garaje existentes y se crea una habitación-despacho. En la planta primera, se sitúan las dos habitaciones de las niñas, dormitorio principal, cuarto de baño y distribuidor con
acceso a la escalera en la planta primera. Se ubican los dormitorios con ventanas en las fachadas Sur y Este y el cuarto de baño al Norte, a su vez se cierran las ventanas al Oeste, sobretodo por los sobrecalentamientos veraniegos por el sol de poniente. Para optimizar el acceso a las habitaciones y el aprovechamiento del espacio interior se sitúa una escalera de forma semielíptica, iluminada por un lucernario en el centro de la
casa. Replantear toda esta nueva distribución conlleva a la modificación de la distribución de cargas, lo que comportó la ejecución de diferentes jácenas integradas en el forjado existente y la construcción de un núcleo central de paredes de carga alrededor de la escalera de planta elíptica.

 

Así se parte de inicio con la estrategia de trabajar sobre toda la envolvente
del edificio ampliando y añadiendo ventanas y accesos, para su adecuación
a los nuevos usos internos y sobretodo para mejorar las características
bioclimáticas del edificio. Se toman las primeras decisiones: ampliar al
máximo las ventanas orientadas al Sur para mejorar la radiación solar
mediante el efecto invernadero de la superficie vidriada, y añadir una capa
de aislante de aglomerado de corcho en la cara exterior de las fachadas
Norte, Este y Oeste. Se quería mantener la fachada Sur sin aislar, ya que
por la radiación solar recibida, es mas conveniente aprovechar su
aportación de calor al interior de la vivienda por la inercia térmica del
material construido, pero finalmente no se hizo. Se trata de una edificación
construida con un sistema de forjados de viguetas de hormigón armado y
muros de carga en paredes exteriores construidas con dos hojas de 10cms
de ladrillo sencillo macizo formando cámara y sin aislante. Por lo que se
plantea como necesidad prioritaria el reacondicionamiento térmico del
edificio a la nueva normativa, esto implica aislar todas las fachadas, la
cubierta y carpinterías.

Como soluciones a la mejora del comportamiento térmico, se opta por colocar mediante fijación mecánica una capa exterior de corcho aglomerado de 3+3 cm, y proyectarle un revoco y estuco con colorante de cal de Morón. Para mejorar el aislamiento de la cubierta se han colocado mantas de fibras de cáñamo de 11cms de grosor entre los tabiques conejeros de la cubierta

Las carpinterías son de gran calidad, ejecutadas por empresa local, mediante el uso de vidrio de cámara y seguridad, junta de caucho y ejecutada en madera de castaño, con premarcos muy tratados con sales, por la presencia de termitas, y protección final con barnices naturales en base a aceite de linaza. Gracias al premarco se evita también el puente térmico en la conexión entre carpintería y muro, evitando colocar espumas o siliconas indeseables desde la perspectiva de la bioconstrucción.

El pavimento interior es una superficie continua de microcemento natural de color blanco , con capa final de silicato, así como la pintura interior . Los cuartos húmedos se solucionan con un revoco de cal y un acabado de estuco también de cal. La sala de Tai-chi tiene un tratamiento especial con una pared construida con BTC visto (Bloques de Tierra Comprimida), que mejora la resistencia a compresión de la pared medianera y aumenta la inercia térmica. El revestimiento del resto de las paredes se ha hecho con un primer revoco de cal y un acabado con arcilla seleccionada y comercializada. Los techos y forjados que se han reformado se han hecho con el sistema de bóveda catalana, una hoja de ladrillo macizo visto tomado con cemento natural rápido y con dos doblados de rasilla cerámica tomados con mortero de cal. Lo podemos ver en el techo de la sala de Tai-chi, en forma de bóvedas de cañón, y también en la cocina-comedor mediante la ejecución de bóveda de cuatro puntos.

También se ha instalado una estufa de alto rendimiento entre la sala y el comedor cuyo aporte se prevé alto y que aportará la mayor parte del calor necesario en invierno. Una vez acabada la obra, se realizaron comprobaciones sobre la mejoras bioclimáticas rfrctuadas que se puede comprobar en la gráfica inferior con dos datalog sobre las temperaturas y humedades interiores y exteriores del edificio. La mejora en la calidad térmica global fue confirmada por el propietario que ha logrado bajar sensiblemente el gasto en calefacción. Aunque los datos revelan que la casa aún está baja en inercia térmica y en protección nocturna, ya que no aún no hay cortinas térmicas interiores, o las protecciones externas del porche y persianas no són todavía operativas. Para la generación de ACS (agua caliente sanitaria) se utiliza un sistema de placas solares reforzado por una caldera de gas natural que también proporciona calor al suelo radiante de toda la casa. El consumo anual se estima en una tonelada de leña y 400 euros en gas.

Durante el proceso creativo del proyecto, y tras comprobaciones “in situ”, se escoge el centro cerca de la escalera como lugar de ordenación de las energías del lugar. Los estudios geobiológicos mostraban un bajo grado energético provocado por la contaminación eléctrica ( ausencia de toma de tierra e instalación obsoleta) y por la presencia de una vía de agua en la zona norte. Tratándose de una intervención en una estructura existente se opta por buscar el reequilibrio del intercambio energético cosmotelúrico a través de la utilización de una onda de forma cuya influencia pueda armonizar los fenómenos geobiológicos del lugar. Se trabaja así, a partir del centro de la elipse como centro de un trazado geométrico solsticial. El trazado regulador solsticial es un método desarrollado a partir de las investigaciones de Raymond Montercy sobre la tradición de la arquitectura románica europea. El trazado solsticial, traslada la proporción resultante de los puntos críticos del recorrido solar en el solsticio de verano a un plano horizontal. De esta manera la información cósmica de la latitud propia del lugar queda integrada en el trazado regulador del edificio y a partir de esta matriz geométrica se reordenan los elementos constructivos que la activan. Por la complejidad del trazado no todos los puntos se pueden activar o hacer coincidir con elementos constructivos como paredes o columnas, pero cuando se trabaja con este tipo de trazados, es suficiente con activar algunos puntos clave para que el trazado funcione. La variedad de líneas de círculos, rectángulos y retículas que se obtienen permiten obtener suficientes herramientas para adaptar el trazado regulador al proyecto.

Proyecto: Ecoarquitectura-Gabi Barbeta

Arquitectos: Gabriel Barbeta, Laura Barbera, Jordi Caminero

Arquitecto Técnico: David Pradas

Constructor: Casa alternativa Puig – Construcciones Ventura
Carpinteria: Iscletec

Instalaciones: Instalaciones SAVA

Año de finalización 2011